domingo, 14 de agosto de 2011

Las olas


                                                
Las olas del mar son ondas mecánicas (es decir, perturbaciones de un medio material) de las llamadas superficiales, que son aquellas que se propagan por la interfaz (la frontera) entre dos medios materiales. En este caso se trata del límite entre la atmósfera y el océano. La fuerza generadora de las ondas que comúnmente llamamos oleaje es el viento, y la restauradora es la gravedad 
El fenómeno es provocado por el viento, cuya fricción con la superficie del agua produce un cierto arrastre, dando lugar primero a la formación de rizaduras (arrugas) en la superficie del agua, llamadas ondas u olas capilares, de sólo unos milímetros de altura y hasta 1,7 cm de longitud de onda. Cuando la superficie pierde su lisura, el efecto de fricción se intensifica y las pequeñas rizaduras iniciales dejan paso a olas de gravedad. Las fuerzas que tienden a restaurar la forma lisa de la superficie del agua, y que con ello provocan el avance de la deformación, son la tensión superficial y la gravedad. Las ondas capilares se mantienen esencialmente sólo por la tensión superficial, mientras que la gravedad es la fuerza que tensa y mueve las olas más grandes. 
Cuanto mayor es la altura de las olas, mayor es la cantidad de energía que pueden extraer del viento, de forma que se produce una realimentación positiva. La altura de las olas viene a depender de tres parámetros del viento, que son su velocidad, su persistencia en el tiempo y, por último, la estabilidad de su dirección. Así, los mayores oleajes se producen en circunstancias meteorológicas en que se cumplen ampliamente estas condiciones. Una vez puestas en marcha, las olas que se desplazan sobre aguas profundas disipan su energía muy lentamente, de forma que alcanzan regiones muy separadas de su lugar de formación. Así, pueden observarse oleajes de gran altura en ausencia de viento. 


Las olas disipan su energía de varias maneras. Una parte puede convertirse en una corriente superficial, un desplazamiento en masa de un gran volumen de agua hasta una profundidad olas se estrellan con la costa. s que puso en marcha las olas. Parte de la energía puede disiparse si una velocidad excesiva del viento provoca la ruptura de las crestas. Por último, la energía termina por disiparse por interacción con la corteza sólida, cuando el fondo es poco profundo o cuando finalmente las considerable. Otra parte se disipa por fricción con el aire, en una inversión del fenómeno


sábado, 13 de agosto de 2011

Tener amigos




Para aprender a hacer amigos fácilmente es necesario 
ante todo, ser quien uno es, sin actuar para parecerse 
a otros para agradar a los demás, porque un amigo 
sólo nos quiere como somos y si fingimos o 
pretendemos engañarlo nos rechaza.
Los amigos son para compartir nuestras experiencias y 
sentimientos más profundos; son los que conocen 
nuestros secretos, nuestros deseos y nuestras 
preocupaciones y los que disfrutan con nuestras 
alegrías y se entristecen con nuestras penas.
Son los que pueden tomar distancia y entendernos 
más que los familiares, que a veces suelen estar más 
comprometidos con prejuicios o historias antiguas.
La amistad implica generosidad, darse al otro sin 
interés, y saber recibir sin pedir. Es dar amor, aliento, 
apoyo, afecto, alegría, respeto, una opinión, otro 
punto de vista y saber escuchar sin criticar, juzgar ni 
condenar.

Porque todo lo que se da sin ningún interés, siempre 
vuelve multiplicado.
Todos necesitamos sentirnos queridos y aceptados por 
los que nos rodean cuando somos jóvenes y haríamos 
cualquier cosa por conseguirlo.
Una persona que se valora y tiene alta su autoestima, 
no tiene dificultades para hacer amigos, porque puede 
mostrarse como es, porque se aprecia a si misma y 
puede ser apreciada también por los otros.
Sólo los inseguros, los que se ocultan detrás de una 
máscara, los que no tienen una conducta leal y franca, 
son los que tienen problemas para hacer amigos.

Un buen amigo se interesa por los demás y los 
escucha con atención, con tranquilidad, con bondad, 
entendiéndolo y poniéndose en su lugar y lo ayuda de 
ese modo sin necesidad de darle una opinión.
Está disponible, presente, no ausente y dispuesto a 
hacer algo, a compartir experiencias penosas o 
agradables, sintiendo y disfrutando como él.
Los amigos hay que elegirlos bien. Es importante que 
sean buenas personas, que tengan valores y hábitos 
sanos que nos ayuden a crecer; y que no entorpezcan 
nuestro desarrollo con una actitud depresiva, sin 
proyectos genuinos y con intereses superficiales 
orientados solo al consumo para competir.
Hay personas que sólo nos absorben nuestra energía y 
nos llenan de pensamientos negativos. Para ellos nada 
vale la pena, ningún esfuerzo se justifica y ven todo 
difícil e imposible.
Son los eternos desconformes que apuestan al fracaso 
y tienden a sobresalir de algún modo, generalmente 
deshonesto, liderando grupos de jóvenes descarriados 
y descontentos.

Pueden ser 

personalidades fuertes que saben que 
pueden atraer a los que 
son débiles, que necesitan 
castigarse porque se 
odian a si mismos, o 
débiles que 
pretenden que los demás hagan todo por ellos.
La gente poco sincera, que miente, oculta y engaña; 
es mejor evitarla, porque resulta un freno para el 
propio crecimiento y desarrollo y además resultan 
imprevisibles.
Esas personas que nos pueden afectar, deben ser 
borradas de la agenda, sin necesidad de discutir con 
ellas o pelear, simplemente alejándose de a poco para 
evitar que nos influyan.
La forma más eficaz de hacer amigos es ser lo 
suficientemente generoso como para pensar primero 
en los demás y después en si mismo.
Solo cuando se aprende a disfrutar de la propia 
compañía se producirá el ansiado acercamiento de 
amigos sinceros.
La amistad se cultiva como una planta, si tiene buena 
semilla germinará rápidamente y dará frutos, con la 
fuerza de nuestra sinceridad, nuestra dedicación y 
afecto. Luego, una vez crecida, esa planta deberá ser 
regada con esmero, prestarle atención, valorarla, y 
brindarle toda la asistencia que necesite.
Solo tendremos muchos amigos si antes hemos 
aprendido a ser buenos compañeros de nosotros 
mismos, a querernos mucho tal cual somos y a 
tratarnos con amor y respeto.














viernes, 12 de agosto de 2011

Amor de madre



El mayor tesoro del mundo es poseer una madre, su amor es una gran riqueza de valor incomparable.
Todos nuestros amores podrían llegar a ser “ex” pero nunca se podrá tener una “ex-madre”. La madre es ese ser que lo entrega todo por amor, por su hogar, por sus hijos y nietos. Cuando la madre aún está ahí contigo, es una suerte tenerla, pues la clase de amor que entrega es el más puro que podrás encontrar jamás.
Es cierto que hay muchos tipos de madres, pero siempre la nuestra será la más maravillosa que la vida nos ofrezca. Ella será nuestra amiga, la que guarda todos nuestros secretos y lava nuestras penas cuando sufrimos mal de amores, la que nos cuida como una doctora cuando estamos enfermas.
Los años no pasan en vano para nadie y cada año parecieran pasar más lentamente, las hermosas arrugas en el rostro de la madre son el vivo reflejo de las experiencias que ha vivido.
No hay otro ser más especial que la madre, no hay ni habrá un amor más sincero que el de una madre.
Cuando somos jóvenes muchas veces no sabemos apreciar el valor que realmente tiene la madre y la tenemos como “nuestra amiga”, pero al pasar el tiempo nos vamos dando cuenta de lo mucho que amamos a nuestras madres, mucho más de lo que creímos en nuestra juventud. No es algo de lo que nos demos cuenta de un momento para otro, pero siempre llega el día en el que nos percatamos que nuestra madre es lo más grande que hay después de Dios.
La madre es una mujer tan bendita que soporta tantas cosas por amor a sus hijos, mientras muchas veces somos ingratos con ellas dando por sentado que nuestras madres siempre estarán allí para nosotras.
Hay que cuidar a la mujer que nos dio la vida o simplemente la que nos crió o dejó marcado nuestro camino. Como dicen por ahí,“no es madre la que pare sino la que cría” y a ese ser debemos respetar, amar y cuidar en sus años dorados cuando vuelven a ser niños, cuando la vida va desapareciendo ante sus ojos. Cuando ese momento llega, debemos prestarles nuestra ayuda para que sigan caminando, porque el día que nos falte su presencia, seguro que no habrá dolor más grande.

Ahora que tu madre está contigo cuídala, mímala, se su bastón y fortaleza. Cuídala como te ha cuidado a ti, no te enojes con ella por sus cambios de humor, los años la cansan, los problemas que tuvo que resolver han sido agotadores así como las veces que tuvo que ejercer todas las profesiones del mundo para darte a ti lo que eres ahora. Pero sobretodo respétala, porque verdaderamente jamás habrá nadie que te ame como ella te ama. Su amor por ti siempre prevalecerá, porque eres parte de sus ser, su sangre y ella siempre estará para ti esté donde esté.
Cuando los años empiecen a cobrar factura a su cuerpo es cuando más paciencia deberás tener con ella, te contará muchas veces los recuerdos que tiene, y deberás escucharla contarlos como si fuese la primera vez que te los cuenta. Ahora eres tú quien debe protegerla, amarla y valorarla, pues madre hay una sola.
eres gracias a ella. 

Si ahora mismo tú misma ya eres madre: enseña a tus hijos a que amen a su abuela, porque ella te dio la vida, porque eres lo que 
Ahora tú eres portadora de ese amor que con toda su vida te dio, tú también entrega amor como sólo una madre puede dar.
Si aún no eres madre:recuerda que muy posiblemente un día tú misma lo serás también, llegará el día que entregues todo por tus hijos, y así como quisieras que ellos lo aprecien y valoren, tu madre también lo merece.
Benditas sean las madres… una luz en nuestras vidas..


jueves, 11 de agosto de 2011

FRASEN CON SABIDURÍA


Stendhal
Ir sin amor por la vida es como ir al combate sin música, como emprender un viaje sin un libro, como ir por el mar sin estrella que nos oriente.


Quinto horacio flaco

El humor es una lógica infinita










La política está en el aire mismo que respiramos,igual que respiramos,igual que la presencia o ausencia de dios.






Graham greene

domingo, 5 de junio de 2011

Bullying





Resulta complejo definir el fenómeno "bullying", y más aún traducir literalmente este vocablo inglés al español. Implica muchas veces el agredir físicamente a otros compañeros de clase, hacer burlas, etc. Dichas situaciones resultan bastantes comunes en los centros educativos (colegios e institutos), y pueden llegar a ser muy dañinas para quienes las sufren, generalmente en silencio y en soledad.
La palabra "bullying" (pronunciada aproximadamente como: "bulin") se utiliza para describir estos diversos tipos de comportamientos no deseados por niños y adolescentes, entre los que destacan bromas pesadas, ignorar deliberadamente a alguien, ataques personales, e incluso abusos serios. Quien hace el "bullying" puede ser un individuo o un grupo (pandilla).
El término surge de la palabra en inglés "bull" que significa literalmente toro; de ahí se deriva que es una criatura fuerte y que atropellar a otros más débiles y pequeños.
Lo más importante no es la acción en sí misma, sino los efectos que produce entre sus víctimas. Nadie debe subestimar el miedo que un niño, niña o adolescente intimidado puede llegar a sentir.
Por tanto, estas situaciones de acoso, intimidación o victimización son aquellas en la que un alumno o alumna está expuesto, de forma repetida y durante un tiempo, a acciones negativas que llevan a cabo otros compañeros.
Por acciones negativas entendemos tanto las cometidas verbalmente o mediante contacto físico, como las psicológicas de exclusión.
No hay que confundir estas situaciones con los típicos altibajos que se producen en las relaciones entre los alumnos, especialmente a lo largo de la etapa de la adolescencia y pre-adolescencia.


¿Quiénes son responsables?


Los profesores y los padres tienen una responsabilidad especial en el cuidado de niños y adolescentes, y eso incluye ayudar a quien es víctima de estas conductas no deseadas en la escuela. Sin embargo, los adultos no pueden hacerse cargo estas tareas sin la ayuda de los propios niños y adolescentes. La situación tiende a complicarse cuando el "Bully", o sea la persona que ejerce el abuso, amenaza a la víctima para mantenerla callada y evitar que pida ayuda o sufrirá peores consecuencias.
Cuando alguien está siendo víctima del fenómeno "bullying" en un centro educativo, el resto de compañeros que no están implicados directamente sí saben sobre lo que está sucediendo en el aula, en el recreo o en la calle. Aunque ellos no estén envueltos, podrían ayudar a quienes sufren estas conductas no deseadas. La educación es un punto muy importante para que no se llegue a esta situción de niños acosados por otros.




¿Qué hay que hacer en estos casos?

Si nos encontramos ante un caso de acoso o "bullying", debemos intentar convencer a la víctima de que recurra a la ayuda de sus padres y profesores y denunciar cuanto antes dicho estado.
Si el acosado no quiere colaborar a solucionar el problema, la situación se vuelve más difícil. Para ayudarlo, se le tiene que demostrar que puede contar con ayuda de los mayores en cualquier momento, y así, irá recuperando la confianza y, con el tiempo, superar esta situación. Para que esto funcione, generalmente, es indispensable el apoyo y la amistad de un cierto número de personas que le defiendan de sus enemigos.

Ejemplos concretos


  • Cuando un chico o una chica se mete con otro compañero o compañera insultándole, poniéndole motes, burlándose de él, amenazándolo, tirándole sus cosas, agrediéndole o diciendo a los otros que no se junten con él.

  • Cuando los compañeros se meten con otros, se burlan de su aspecto, se ríen de ellos, y luego dicen que ha sido jugando o que el otro es un "quejumbroso".
  • Cuando algunos chicos les dicen a los demás que no le hablen a otra, para que no tenga amigos, o le acusan de algo siendo mentira.
  • Cuando un chico abusa de su fuerza.
  • Cuando un chico se hace el interesante, chulean, pegan, intimidan o amenazan a otro compañero que no es tan fuerte, o que le da vergüenza enfrentarse con él y siempre calla.
  • Cuando un grupo de chicos levanta rumores falsos sobre otro, simplemente porque no quiere salir con ellos, no está dispuesto a hacer lo que ellos quieren, ni a aguantar sus desplantes, y empieza a perder sus amigos y a adquirir "cierta fama.

Cómo enfrentar el matonaje escolar 
El sorpresivo aumento de la depresión entre los niños y los cada vez más comunes casos de suicidio infantil a causa de persecuciones, burlas y golpes frecuentes entre compañeros de colegio ha puesto el tema del matonaje escolar nuevamente en el tapete.

“Bullying es un termino anglosajón que significa torear y se ha traducidos al español de diversas formas como: acoso, victimización, y hostigamiento y se refiere principalmente al matonaje en el colegio”, explica el psiquiatra infanto–juvenil de Integramédica, Juan Mosca .

“Esta práctica no se trata solamente de simples bromas y burlas entre estudiantes, sino que se refiere a la práctica frecuente y sistemática de agresiones físicas y/o sicológicas de un niño o un grupo de ellos en contra de uno o más menores”, asegura el doctor.

Según el especialista, estas agresiones no sólo se dan en el ámbito físico, a través de golpes, tirones de pelo y patadas –lo que es más frecuente entre hombres–, sino también en el sicológico, con ofensas, amenazas, intimidación y la generación de rumores, “lo            que es más usual entre y más silencioso y difícil de detectar para los padres, pero igualmente dañino para los niños”, afirma.

El siquiatra afirma que estudios clínicos internacionales y nacionales, sobre la discriminación de niños, demuestran que el bullying es un fenómeno cada vez más frecuente en los colegios y que no discrimina mayormente según condición educacional, social ni económica.

“Estas agresiones se presentan durante todo el período escolar, sin embargo, es muchísimo más frecuente entre quinto y octavo básico”, agrega.

“Esta situación se agrava cuando estos menores cuentan con una discapacidad física o mental y son frecuentemente excluidos y objeto de agresiones por parte de sus compañeros en el colegio”, recalca el doctor.



Cómo reaccionan frente al matonaje escolar 
Según el doctor Juan Mosca de Integramédica una fórmula de los padres para anticipar si su hijo o hija está sufriendo de matonaje escolar es estar atento a sus cambios de carácter y reacciones en casa.

“Es importante tener en cuenta que el menor puede reaccionar de diferentes formas frente a estas malas prácticas de sus compañeros, con sentimientos como frustración, rabia, vergüenza, impotencia, retraimiento e, incluso, venganza. Esto genera cambios importantes en su conducta”, cuenta el especialista.


El doctor Mosca sugiere estar atentos para detectar estos cambios a tiempo y modificar estas conductas, ya que habitualmente el menor no denuncia a sus padres ni profesores el matonaje del cual es sujeto, a no ser que se le pregunte directamente. Para ello, explica, es necesario adentrarse en el entendimiento del por qué se producen estos problemas de carácter y entender las motivaciones y conflictos detrás de las agresiones de sus compañeros.

“Es rol de los padres ayudar a que el niño resuelva sus crisis y satisfaga sus necesidades de valoración personal y hacia los demás de un modo adecuado, y de acuerdo a un marco valórico y de respeto hacia su persona y el resto”, recalca el especialista. “Esto, debido a que sus estructuras cognitivas todavía no se lo permiten”, puntualiza.


¿Cómo prevenir el bullying?

El profesional de Integramédica dice que una forma de prevenir el matonaje escolar es conversar frecuentemente con los hijos e hijas, generando instancias de diálogo y desarrollar las habilidades sociales de los niños, por ejemplo, a través de la participación en actividades extraescolares; y reforzando su autoestima, mediante el manejo de límites –basado en premios y no en castigos–.

El doctor Mosca destaca que el colegio y los educadores en particular, también juegan un papel clave en este proceso, enseñándoles a los menores el respeto por uno mismo y los demás.

“Hay escuelas que han tomado en serio este problema y han llevado a cabo políticas de tolerancia cero a las burlas o la discriminación, así como realizado capacitación a monitores en resolución de conflictos que intervengan buscando acuerdos y dialogo entre los alumnos que tengan conflictos, utilizando carteles en los pasillos alusivos a lo negativo del matonaje y la sugerencia de que la victima denuncie y la búsqueda de actitudes de integración grupal”, afirma.

El doctor Mosca asegura que para evitar que un niño o niña sea quien genere discriminación o matonaje escolar frente a los demás menores es importante que los padres le ayuden a reconocer sus propias debilidades y a respetar las de los otros, aceptándolas como parte de la diversidad. “Es necesario evitar un excesivo perfeccionismo y exitismo, y las actitudes déspotas o descalificadoras de los padres hacia el menor”, sostiene.

Recuadro: perfiles del matón escolar y de sus víctimas 
La víctima

Sexo: es tan frecuente en hombres como en mujeres

Aspecto: generalmente destaca del resto por sus diferencias y/o defectos, y responden a estereotipos como el guatón, el mateo o el flojo del curso, habitualmente presentando además un aspecto débil.

Dimensiones de personalidad: establece relaciones interpersonales con alto grado de timidez, tendencia al retraimiento y aislamiento social, y, generalmente, muestran tendencia al disimulo.

Tipos de víctima: 
– Pasiva: es la más común. Mayoritariamente, son inseguros, callados y no responden al insulto.

– Activa: combina un modelo de ansiedad y de reacción agresiva, lo que es utilizado por el agresor para excusar su propia conducta frente a los demás. Suelen ser alumnos que se comportan de forma irritante y provocan reacciones negativas de sus compañeros.

El matón

Sexo: es más frecuente en hombres.

Aspecto físico: fuerte en términos físicos y/o sicológicos.

Dimensiones de personalidad: establece una dinámica relacional agresiva con aquellos que considera débiles o cobardes. Generalmente, es impulsivo y no siente empatía por los sentimientos de la víctima, carece del sentido de culpa, se considera líder y muestra una alta autoestima frente al resto.

Tipos del matón:

– Activo directo: en la mayoría de los casos realiza la agresión personalmente y establece relaciones directas con la o las víctimas.

– Activo indirecto: dirige el comportamiento de sus seguidores, induciéndolos a actos de matonaje hacia otros pares.

– Pasivo: sigue al agresor, pero no participa. A veces siente pena y lástima por la víctima, pero no se atreve a expresarlo frente a sus pares. 










miércoles, 25 de mayo de 2011

Ser como un niño



Jamás dejes de ser un niño...
nunca dejes de sentir, gustar, ver
y extasiarte ante cosas tan grandes
como el aire, el vuelo y los sonidos
de la luz del sol en tu interior.
Si quieres, usa la máscara
para proteger al niño del mundo
pero, si permites que el niño desaparezca,
habrás crecido y ya no estarás vivo


Ser niño es ser grande a los ojos de la imaginación
soñar con crecer y ser alguien creado en el corazón
ser piloto, futbolista, cirujano o contador
o todo aquello que creemos es la mejor profesión.

Ser niño es ser ave que vuela libre sin reposo
en busca de la libertad y del enorme gozo
que provoca pensar en ser independiente
y poder decir a mamá "soy autosuficiente"

Ser niño es creer en cuentos de espanto y miedo
a la vez que se espera a reyes de oriente lejos
que regalan con juguetes al buen comportamiento
y agasajan a los peques de corazón no pequeño.

Ser niño es mirar con esperanza al cielo
suponiendo que al crecer este sera más bello
 y solo esperar con ansias el gran momento
de ser grandes y crear su propio universo.

Ser niño es solo ser inocente de intelecto
comprender con el corazón y no con el pensamiento
tener aún la ilusión y la alegría al viento
que se tiene al vivir como viven los sin miedo.
Sea como un niño y recuerde que hay cuatro formas de ser más como un niño, no importa la edad que tenga. 1. Curiosidad
Sea curioso. Curiosidad infantil. Aprenda a ser curioso como un niño. ¿Qué harán los niños si quieren saber algo malo? Tiene razón. Le molestarían. Los niños pueden hacer un millón de preguntas. Cree que es suficiente. Tienen otro millón. Seguirán acosándole. Pueden llevarle hasta el final. Los niños también usan su  propia curiosidad para aprender. ¿Ha notado alguna vez que mientras que los adultos están caminando por encima de las hormigas, los niños las estudian? La curiosidad de un niño es la que le ayuda a alcanzar, aprender y crecer.
2. Emoción

Aprenda a emocionarse como un niño. No hay nada más mágico que la emoción de
un niño. Tan emocionado porque odia irse a la cama por la noche. No puede esperar a levantarse por la mañana. Tan emocionado que está a punto de explotar. ¿Cómo puede nadie resistirse a esa magia infantil? Ahora, en un momento conozco a alguien que dice, “Bien, soy bastante maduro para esa emoción
infantil.” ¿No es una pena? Tiene que llorar por esa clase de personas. Todo lo que tengo que decir es, “Si eres demasiado maduro para emocionarte, eres viejo.” No seas así de viejo.

 
3. Fé

Fé como un niño. La fé es infantil. ¿Cómo más podría usted describirlo?
Alguna gente dice, “Seamos adultos acerca de esto.” Oh no. No. Los adultos demasiado a menudo tienen la tendencia a ser demasiado escépticos. Algunos adultos incluso tienen la tendencia a ser cínicos. Los adultos dicen, “Sí, he oído esas viejas palabras positivas antes. Será un día largo en Junio antes de que me trague esas palabras positivas. Tendrás que demostrarme que es bueno.” Vea, eso es un adulto, pero los niños no son así. Los niños piensan que pueden conseguir cualquier cosa. Son realmente divertidos. Le dice a los niños, “Vamos a tener tres piscinas.” Y ellos dicen, “Sí. Tres. Una para cada uno. Quédate fuera de mi piscina.” Vea, empiezan a dividirse inmediatamente, pero los adultos no son así. Los adultos dirían, “¿Tres piscinas?” Estás loco. La mayoría de la gente ni siquiera tiene una. Tendrás suerte si consigues una bañera en el jardín.” ¿Nota la diferencia? No asombra que el maestro dijera, “A menos que seas como un niño pequeño, tus oportunidades son flacas.”


 


4. Confianza

– La confianza es una virtud infantil, pero tiene un gran mérito. ¿Ha oído
alguna vez la expresión “dormir como un bebé”? Eso es. La confianza infantil. Después de que consigas un aprobado, déjelo en las manos de alguien más. Curiosidad, emoción, fé y confianza. Wow, qué combinación tan poderosa para traerla (de vuelta) a nuestras vidas.


  
 
 

lunes, 23 de mayo de 2011

Persona manipuladora y mentirosa

 
 
Hay una pregunta, o quizás preocupación, que he hallado con relativa frecuencia: "¿el psicólogo manipula a sus pacientes?".

Mi respuesta nunca se hace esperar: "¿Qué entiendes por manipular?".

Las definiciones que he escuchado son muchas, probablemente demasiadas, por eso, prefiero reflexionar desde mi propio arsenal de conceptos prácticos: manipular indica la acción consciente de una persona sobre otra con el fin de que ésta última haga aquello que nos interesa pasando por encima de los intereses de los otros.


Siendo más específica: la manipulación implica un esfuerzo consciente de la persona que desea manipular y entraña un beneficio claro para el manipulador en detrimento de los intereses del manipulado. Entonces... que tire la primera piedra aquel que nunca ha manipulado.

En mayor o menor medida probablemente todos hemos manipulado en nuestra interacción con los demás. El concepto es tan amplio que la manipulación podría abarcar desde un discurso muy elaborado (no puedo evitar hacer una asociación con las arengas políticas) hasta una sola palabra expresada en el momento preciso con el tono y la inflexión de voz exacta.

Pero hay personas que van más allá de una manipulación puntual y adoptan la manipulación como su estilo relacional por excelencia. Evidentemente, hago referencia a los que conocemos en el lenguaje popular como: "manipuladores".

 
Estas personas se relacionan con los otros a través de la manipulación, es su estilo y probablemente no sabrían o no desean relacionarse de otra forma. Pero más allá de la representación popular que nos presenta al "manipulador" como una persona que controla sus sentimientos para lograr sus objetivos y que sabe manejar las más diversas situaciones para sacarle provecho; desearía acercarme a la otra faceta del manipulador, ahondar en las diferentes motivaciones que conducen a una persona a comportarse de tal manera.

Acerquémonos a la verdadera psicoanatomía (permítaseme el neologismo) de un manipulador:

- Las personas que necesitan manipular para lograr sus objetivos usualmente presentan una baja autoestima: creen que no son lo suficientemente importantes o capaces como para conseguir lo que desean por las vías convencionales, sustentándose en argumentos lógicos y a partir del diálogo constructivo. De esta manera asumen la manipulación como una estrategia para lograr sus propósitos a partir del chantaje emocional (técnica preferida).

 
- Gran inseguridad personal. Muchas de estas personas son "adictas" a manipular solo por el hecho de vivenciar la experiencia de poder una vez que han logrado su objetivo. Como son personas que no confían en sus capacidades, continuamente necesitan reafirmarse y la forma que encuentran es "someter" a las otras personas a su chantaje. Controlar el medio les brinda una falsa sensación de seguridad.

- Desconocimiento sobre el cómo lograr sus objetivos prefiriendo que se esfuercen los otros en vez de tomar ellos mismos la responsabilidad. La persona manipuladora tiene metas relativamente claras pero no sabe cómo llegar a ellas a través de estrategias diversas porque no asume responsabilidades ni está interesado en asumirlas. Le resulta más sencillo poner la responsabilidad y la eventual culpa del posible desastre en los otros.

Probablemente el manipulador por excelencia sea el histérico víctima. Cuando se hace referencia al trastorno de personalidad histriónico siempre se piensa en el prototipo de mujer excesivamente maquillada, vestida para feria de carnaval y que desea llamar la atención de forma aparatosa pero... existe otro extremo, radicalmente opuesto. Son personas que demandan una atención constante, desean ser el centro del espectáculo pero asumen técnicas manipuladoras muy sutiles, normalmente asumiendo el rol de enfermos o de personas sufridas. Desde estas actitudes aparentemente desinteresadas y lastimosas el manipulador va creando su tela de araña donde caen todas las personas de "buen corazón"; de hecho, habría que tener muy "malos sentimientos" para no sucumbir ante los reclamos (que nunca son reclamos en toda regla sino encubiertos), de una "pobre señora enferma que ha tenido tan mala suerte en su vida".

Así, en muchas ocasiones el manipulador tiene su gran dosis de malsana responsabilidad pero cada vez que uno de nosotros lo secunda, estamos asumiendo el correspondiente porcentaje de responsabilidad por ceder ante las manipulaciones. La mayoría de los comportamientos se muestran porque existen personas que los aceptan o toleran. Así, muchas veces nos convertimos en cómplices de la manipulación porque no sabemos cómo enfrentar a un manipulador; si bien, en algún que otro momento, también asumimos ese rol.

Entonces, poniendo punto final, ¿queda respondida la pregunta que da inicio al artículo?