miércoles, 31 de agosto de 2011

EL BLOG DE UNA AMIGA


ESTE BLOG OS LO RECOMIENDO,EL TEMA NO OS LO DIGO TENÉIS QUE ENTRAR AL BLOG AGOLPES DE CINCEL.ES MUÍ BONITO  HACEROS SEGUIDORES EN SU BLOG Y EN EL MÍO,NOS GUSTARÍA MUCHO
OS QUEREMOS...EJEM

Detective


Como no sabía que poner solo se me ocurrió poner imagenes.
Espero que las imagenes les gusten.




Ser imaginativo es bueno pero lo mió ya es...XD


¿PORLO MENOS TENGO IMAGINACIÓN PARA LAS IMAGENES NO???




Las imagenes son divertidas verdad?????





Espero que os alla gusta XD...(SIN PALABRAS ejem ejem...)

Y SI NO OS A GUSTADO OS FASTIDIAIS...
(es broma)

Detective

Ser detective es ser un buen observador, que  requiere de gran agudeza mental y lógica. Es  tambien un buen detector de mentiras y a la vez  un observador de detalles que casi lo puede ver  todo.  Van detrás de la verdad y no descansarán hasta  haber llegado a ella. La lógica, el sentido común  y la intuición son sus principales herramientas.  Ellos pueden ver, lo que otros ni se imaginan...


como saber que si te estan mintiendo
1) Lenguaje corporal. Para desenmascarar a un mentiroso hay que mirar sus gestos: una mirada que esquiva los ojos puede delatar una mentira.

2) Movimientos conscientes o inconscientes. Hay factores que no se pueden controlar como el sudor o ponerse colorado

 
3) Las respuestas. Una persona honesta contesta enseguida, habla en primera persona y no lo incomodan los silencios.
4) Gestos excesivos o de represión para no ser descubierto. El mentiroso sobreactúa, mira fijo o ríe en exceso como lo hacen ciertos vendedores y ventrílocuos.

5) Memorizar lo que dice y preguntar: Complementar la observación del lenguaje corporal con preguntas obliga a dar respuestas y gestos aclaratorios. Así se lo puede hacer caer en contradicciones.

6) Parte por parte. En un mensaje el impacto verbal incide en un 7%, el tono y los matices en un 38 %; mientras que el 55 % es lenguaje no verbal: para lanzar una mirada que mata no hace falta abrir la boca.

7) Cuidado con la mujeres. La mujer superó al varón aprendiendo los gestos durante la crianza de los hijos, por eso puede disfrazarlos mejor.

8) Congruencia. Hay que analizar en conjunto el lenguaje verbal y no verbal y las señales de congruencia o incongruencia. Una cosa es lo que se dice y otra lo que se hace.

9) La mentira en el niño y el adulto. El gesto que adopta el niño para mentir es taparse la boca, el adulto disimula tocándose la nariz

 
10) Tener en cuenta. Según el principio del detector de mentiras, si el cerebro recibe un doble discurso lo demuestra. Sin embargo el que sabe mentir hace que la gente se trague la carnada con el anzuelo puesto. Las técnicas actorales buscan asociar el habla con gestos sinceros o bien eliminar los negativos Como el que miente se traiciona, la mejor manera de fingir es por teléfono.Por eso al acusado se lo interroga en una silla y a plena luz. * La mirada arriba a la izquierda: Constituye la mirada de la imaginación o de las imágenes reconstruidas visualmente. Por ejemplo si te dicen “imagina un toro con falda” de manera inconsciente miraras en esa dirección.
* La mirada arriba a la derecha: Los ojos se desplazan arriba y a la derecha cuando se trata de visualizar algo que realmente ha ocurrido y tratamos de recordar.
* Mirada a la izquierda: Corresponde a un sonido creado (ojo, no recordado) por tu oído. Por ejemplo si imaginas el sonido de un OVNI miraras hacia la izquierda.
* Mirada a la derecha: Similar al anterior pero esta vez recuerdas un sonido conocido.
 
* Abajo a la izquierda: Se dice que es la mirada de los sentimientos, de las emociones, recuerdos, añoranza…
* Abajo a la derecha: Los ojos se entornan abajo a la derecha cuando hablamos con nosotros mismos, es decir, mantenemos un dialogo interno. 

La identidad es el sentimiento de mismidad personal, o sea el conjunto de cualidades esenciales que distinguen una persona de otra.
Lo individual y único, hace a una persona y crece con ella, porque cada cambio en la vida hay que incorporarlo a esa identidad para lograr la adaptación.
No es lo mismo ser hijo único que tener un hermano y esa condición puede llegar a perturbar mucho a un niño, al punto de producir un retroceso en su desarrollo, como volver a mojar la cama después de haber adquirido el control.
Perder al esposo después de muchos años de convivencia puede ser devastador. El viudo o la viuda dejan de ser cónyuges, parejas y compañeros o compañeras y tienen que aprender a vivir solos.
La identidad tiene incorporados los roles y cada rol que se pierde o se gana la modifica.

Perder el trabajo no es lo único que se sufre, porque también se pierde la identidad de ser una persona con trabajo.
Cada cambio en la vida modifica la actitud vital y la persona comienza a comportarse de manera diferente.
Los cambios en la conducta son la punta del iceberg, porque también internamente esa nueva circunstancia no deseada o esperada puede alterar los tejidos y los órganos; porque cada pensamiento es también una molécula.

Para poder ayudar a alguien que tiene un problema hay que llegar a conocer las causas originales que llevaron a esa persona a cambiar su actitud mental y también su biología.
Cada persona responde de una manera diferente frente a los estímulos que se le presentan y tiene una determinada actitud frente a las contingencias. Por esta razón es necesario, además de atender el problema puntual que la perturba, conocer cual es su forma habitual de vivir las experiencias.


Captar la individualidad de una persona es descubrir su dinámica vital, cuál es su característica única, intransferible y singular que hace de ella alguien diferente.
Esa peculiaridad la hace vivir su vida a su manera y también cuando se enferme lo hará a su modo. Porque no hay enfermedades sino enfermos.
Los problemas de identidad alcanzan el sistema inmunológico y una identidad lábil expresa esa condición también con el cuerpo.
La falta de firmeza en las convicciones también se manifiesta. Con la forma de pararnos, de dar la mano, con el volumen de nuestra voz, o la marcha nos identificamos.

 Un cambio de actitud y de comportamiento modifica la identidad y los cambios en la identidad modifican la conducta.
Si elaboramos emocionalmente los cambios de la vida que rechazamos, y los aceptamos, podremos incorporarlos a nuestra identidad para poder seguir viviendo normalmente de otra manera

La personalidad


El concepto de personalidad es importante, porque tiñe cada uno de los temas que abordamos en Grafología.
  Por ello veamos primero una definición sencilla sobre la misma. Este apunte no pretende ser un disertación sobre el tema sino poner claridad a algunos conceptos relacionados
 
Personalidad:
 
Muchas son las definiciones que se han dado de la personalidad y a pesar de todos los estudios, no se ha logrado precisar con exactitud.
Generalmente las definiciones dadas se clasifican dentro de tres tendencias:
 
1.    Considerar la personalidad como efecto exterior que una persona causa en los demás.
 
2.    Definirla por su esencia y estructura.
 
3.    Considerarla como algo operacional: por las operaciones que produce.
 
No existen definiciones correctas o incorrectas, sino más o menos adecuadas para los objetivos que se pretenden.
 
En nuestro caso vamos a adoptar la definición de W. Allport, que sigue la tendencia esencialista:
 

"Personalidad es la organización dinámica, en el interior del individuo, de los sistemas psicofísicos que determinan su conducta y su pensamiento característicos."
 
Esta definición indica:
 
que la personalidad es de naturaleza cambiante: organización dinámica.
que es algo interno, no de apariencia externa.
que no es exclusivamente mental, ni exclusivamente neurológica sino que su organización exige el funcionamiento de mente y cuerpo como unidad.
que los sistemas psicológicos son tendencias determinantes que dirigen y motivan la acción.
que la conducta y el pensamiento son característicos de cada individuo, y que en ellos se refleja su adaptación al ambiente, a la vez que son formas de acción sobre él.
 

Aunque Allport en su definición no señala ningún sistema concreto, como aclaración que puede ayudar a comprenderla mejor, señalaremos algunos sistemas a los que él se refiere: costumbres, sentimientos, rasgos, creencias, expectativas, estilos de conducta, constitución física, sistema glandular y nervioso.
 
En la génesis de toda personalidad se encuentran elementos de origen hereditario y elementos de origen ambiental.
 
La herencia proporciona una constitución física y una dotación genética, mediante las cuales se va a captar el mundo y a responder ante él.
 
El ambiente proporciona elementos de interpretación, pautas para dar significado a los estímulos, y determinar formas de respuesta.
 
La influencia simultánea de lo hereditario y lo ambiental a través del tiempo y del espacio, van dando origen y determinando la personalidad.
 
 
El individuo no nace con una personalidad determinada, sino con cierta dotación que condicionará, en parte, el desarrollo posterior. La personalidad se conquista, se hace, se construye. Las condiciones heredadas se complementan y transforman a través de la experiencia, el aprendizaje, la educación, el trabajo, la fuerza de voluntad, la convivencia y el cultivo de la persona.
 
Definición de  la Personalidad: Es la suma de total de todas las  disposiciones biológicas, impulsos, instintos hereditarios mas las disposiciones adquiridas.
 
La Personalidad como organización dinámica cambia con la edad, la profesión u ocupación 
Del sujeto su situación vital, cambios en su medio ambiente etc.
 
La personalidad es nuestro ser global lo que somos y lo que podemos ser, el carácter es una expresión externa de esa individualidad o configuración particular que es cada personalidad.
 
 
CUATRO ASPECTOS FUNDAMENTALES DE LA PERSONALIDAD
 
Al tratar de explicar qué es la personalidad, indicábamos que contiene elementos de origen hereditario y ambiental. Estos elementos o factores constitutivos de la personalidad son:
 
la constitución física
el temperamento
la inteligencia
el carácter moral
 
Todo ser humano al nacer posee una personalidad "potencial", en cuanto a que tiene los elementos básicos de la misma. Esta potencialidad comenzará a ser realidad cuando se inicie el desarrollo de ciertas características y capacidades, como trabajo intelectual, creatividad, conducta intencional y valores éticos, entre otras, que indican que los diversos elementos de la personalidad están funcionando con cierto nivel de organización.
 

Y se puede hablar de personalidad estructurada cuando el individuo logra dinamizar de forma integrada y con autonomía estos aspectos básicos, lo que le llevará a tener una conducta y un pensamiento característicos.
 
Una personalidad estructurada dará origen a una identidad firme y sólida.
 
O en otros términos el logro de una identidad personal requiere haber conformado una personalidad estructurada adecuadamente en sus aspectos esenciales.

Somos diferentes

Todos los seres humanos somos diferentes Lo que hace entretenida la existencia es que todos los seres humanos somos diferentes. Cada uno es un producto único en el Universo. Nadie tiene tus mismos pensamientos, sentimientos ni percepciones. Esta diversidad permite aprender unos de otros.
Por este motivo, no es posible encontrar a alguien que comparta exactamente tus ideas. Podrá aproximarse mucho, pero nunca será igual. Y la mayoría, tendrá ideas diferentes. ¡Y a cada cual le gusta tener sus propios conceptos!

Para relacionarse con los demás necesariamente hay que conciliar y ceder algo. Al no ser idénticos, hay que conversar para ponerse de acuerdo en acciones comunes. Si tratas de imponer tus ideas, tu éxito será pobre. Los demás se resistirán a ceder.
Si quieres que los demás se unan a tus ideas, comienza destacando lo que se comparte. Pon énfasis en lo que están de acuerdo y no le des mucha importancia a los desacuerdos. No critiques al otro ni le hagas sentir inferior.

Si deseas que tu oponente vea las cosas desde tu punto de vista, plantea más bien indirectas: algunos piensan que..., tal vez se podría ver desde otro ángulo..., ¿no crees que se puede tomar este otro camino?... La mayoría de las veces este es un método mucho más efectivo que obligar a pensar al otro como tú piensas. Escúchalo sinceramente y seguramente aprenderás nuevas alternativas para realizar tus metas.

domingo, 21 de agosto de 2011

Valores familiares




Los Valores familiares
 entre los miembros de una familia se establecen relaciones personales que entrañan afinidad de sentimientos, de afectos e intereses que se basan en el respeto mutuo de las personas.

La familia es la comunidad donde desde la infancia se enseñan los valores y el adecuado uso de la libertad. Las relaciones personales y la estabilidad familiar son los fundamentos de la libertad, de la seguridad, de la fraternidad en el seno de la sociedad. Es por esto que en la familia se inicia a la vida social.
Es en la familia donde se enseñan los primeros valores; valores que serán sustento para la vida en sociedad y a lo largo de la vida de la persona. Entre otros destacan los siguientes:
La alegría:
La alegría es un valor que se siembra primeramente en el seno familiar. Es en el núcleo familiar donde se procura que los miembros se ayuden unos a otros en sus necesidades, en la superación de obstáculos y dificultades, así como el compartir los logros y éxitos de los demás.
En el fondo lo que se fomenta es dejar el egoísmo a un lado, buscando el bien y compartir con el otro. Cuando nos centramos en nuestras preocupaciones y no estamos dispuestos a ayudar a los que nos rodean somos egoístas. El egoísta no suele ser una persona alegre. Es en este darse a los demás miembros de la familia donde se obtiene la alegría.
La alegría no depende de las circunstancias o de las facilidades que puede presentar la vida y tampoco consiste en tener cosas. Este valor tiene su fundamento en lo profundo de la persona, no es sino la consecuencia de una vida equilibrada, de una coherencia entre lo que pensamos y lo que hacemos, el tener una mente y un cuerpo sanos.

La generosidad:
La generosidad es uno de los valores que se fomentan en la vida familiar. Entendiendo por generosidad el actuar en favor de otras personas desinteresadamente y con alegría. Hacer algo por otras personas puede traducirse de diferentes maneras, por ejemplo, dar cosas, prestar juguetes, dar tiempo para escuchar y atender a otro miembro de la familia, saludar, perdonar.
Se notará una actitud generosa en una persona que se esfuerza por hacer la vida agradable a los demás miembros de la familiar.

El respeto:
El respeto hacia los demás miembros es otro de los valores que se fomentan dentro de la familia, no sólo respeto a la persona misma, sino también a sus opiniones y sentimientos. Respeto hacia las cosas de los demás miembros, respeto a su privacidad, respeto a sus decisiones, éstas, por supuesto, adecuadas a la edad de la persona. Es en la familia donde el niño aprende que tanto él o ella como sus ideas y sentimientos merecen respeto y son valorados.
La justicia:
La justicia se fomenta en el seno de la familia al establecerse lo que corresponde a cada miembro de la misma. Recordemos que la justicia consiste en dar a cada uno lo que les corresponde. Una persona que se esfuerza constantemente por respetar los derechos de los demás y le da a cada uno lo que debe, tiene la virtud de la justicia.

La responsabilidad:
La responsabilidad supone asumir las consecuencias de los propios actos, no solo ante uno mismo sino ante los demás. Para que una persona pueda ser responsable tiene que ser consciente de sus deberes y obligaciones, es por ello, de gran importancia que los hijos tengan sus responsabilidades y obligaciones muy claras. Por ejemplo, el niño debe tener claro que es su responsabilidad la calidad y el esfuerzo en sus estudios, que debe poner el mayor trabajo y empeño en esta actividad, en beneficio propio y en respuesta a la oportunidad que le brindan sus padres.
El desarrollo de la responsabilidad en los hijos es parte del proceso educativo, esto con vistas a la participación de los hijos en la vida familiar primero, y a la vida en sociedad después, de una manera responsable y autónoma.

La lealtad:
La lealtad surge cuando se reconocen y aceptan vínculos que nos unen a otros, de tal manera que se busca fortalecer y salvaguardar dichos vínculos así como los valores que representan. La aceptación y el reconocimiento de este vínculo no se centra hacia el futuro, como una posibilidad, sino que es una realidad actual. Este vínculo no pasa con el tiempo, es profundo, suele madurar y fortalecerse a la larga.
Es en la familia donde surgen y se fortalecen este tipo de vínculos, por ejemplo, un niño pequeño aprende a ser leal al esforzarse por ayudar a los demás, al procurar hacer todo lo que pueda para cumplir con lo que sus padres le dicen que es bueno. Se muestra lealtad entre los hermanos al apoyarse, defenderse y ayudarse ante las dificultades, ante la amenaza de personas o circunstancias ajenas a la familia.
Conviene aclarar que ser leal a los papás, por ejemplo, no significa aprobar una conducta errónea de los mismos, sino el respetar y cuidar su buen nombre, se trata de ser sincero con ellos, además de ayudarlos a superar las dificultades.
Lo mismo ocurre al ser leal a la patria, esto no supone ocultar o negar los males y deficiencias que en ella puedan existir, sino el proteger, reforzar y participar en la vivencia de los valores de la misma.

La autoestima:
La autoestima es uno de los valores fundamentales para el ser humano maduro, equilibrado y sano. Este valor tiene sus raíces y fundamentos en el núcleo familiar.
Se entiende por autoestima la visión más profunda que cada persona tiene de sí misma, influye de modo decisivo en las elecciones y en la toma de decisiones, en consecuencia conforma el tipo de vida, las actividades y los valores que elegimos.
Desde niños vamos construyendo el concepto de nosotros mismos de acuerdo a los mensajes recibidos de nuestros padres, hermanos, familiares, amigos y maestros. Es la suma de la autoconfianza, el sentimiento de nuestra valía personal y de nuestra capacidad. Ésta se basa en la variedad de pensamientos, sentimientos, experiencias y sensaciones que hemos ido acumulando a lo largo de nuestra vida, pero principalmente a lo largo de nuestra infancia y adolescencia.

Si queremos construir una personalidad fuerte y equilibrada, es de vital importancia que como padres hagamos sentir a nuestros hijos que son dignos de ser queridos con un amor incondicional, es decir, no condicionado a su comportamiento, calificaciones o actitudes.
Elevar la autoestima de nuestros hijos es de vital importancia, ya que contribuimos a que desarrolle la convicción de que es estimado y valorado, que es competente para enfrentarse a la vida con confianza y optimismo, y que es merecedor de la felicidad.