sábado, 21 de mayo de 2011

Guitarras

    

                                       

                               Las Guitarras

Historia de la Guitarra
Los orígenes y evolución de la guitarra no son demasiado claros, ya que numerosos instrumentos similares eran utilizados en la Antigüedad, por lo que es usual seguir la trayectoria de este instrumento a través de las representaciones pictóricas y esculturales encontradas a lo largo de la historia.
Existen dos hipótesis acerca de sus orígenes. Una de ellas le da un origen greco-romano y piensa es un descendiente de la fidícula y la otra considera que la guitarra es un instrumento introducido por los árabes durante la invasión musulmana de la Península Ibérica y que posteriormente evolucionó en España. Según la primera hipótesis, estos instrumentos llegaron hasta los griegos, que deformaron ligeramente su nombre, kizára o kettarah, que en castellano se terminó llamando cítara.
Entre los tipos de guitarras tenemos las siguientes:
  • La Guitarra  Convencional
Esta se conoce de seis cuerdas tuvo su origen en Italia a finales del siglo XVIII, ahora la que todos conocemos fue construida por un español Antonio de Torres Jurado en el siglo XIX. Y desde aquella apenas tuvo cambios. La guitarra clásica es la antecesora de todas las guitarras actuales. Las guitarras clásicas se siguen construyendo casi exactamente a la manera de Torres, la figura más importante en la historia del diseño y construcción de guitarras. Es la guitarra ideal para empezar a tocar.
  • La Guitarra Flamenca
 Su construcción se basa en el diseño de la guitarra clásica, con modificaciones para adaptarla a los requisitos del flamenco: la guitarra de flamenco suele ser un poco más pequeña que la clásica, y los aros y el fondo son de ciprés español para producir un sonido más brillante y penetrante, con mayor volumen.
  • La Guitarra de Tapa Plana Acústica
 Fue C. F. Martin un luthier alemán asentado en America el primero en comercializar este tipo de guitarras que ha sufrido muy pocos cambios a lo largo de los años, fueron las primeras en utilizar cuerdas metálicas, y siguen siendo muy empleadas por los interpretes de country y rock.
  • Las Primeras Eléctricas
 Fue Rickenbacker la primera compañía que en 1931 comercializo un instrumento amplificado electrónicamente, la steel guitar Frying Pan que se tocaba en el regazo. Un año más tarde lanzó la primera guitarra eléctrica, la Electro Spanish, aunque fue Gibson con su ES-150 quien atrajo la atención a los guitarristas de jazz de la época.



La familia



La familia es lo mas importante y cuidadoso que devemos tener . tener una buen familia es contruir una buena educación y formación para nuestros hijo.la familia deben ser unidas en todas las situasiones que la vida nos da .en una familia debemos de tener comprencion , respeto ,dialogo,colaborarse y tratar que juntos las cosas se un poco mas fasil el reflejo de una familia se ve en los formación y educación de sus hijos.el dever como padres es tratar de darles a los hijos un buen ejemplo para que en el futuro ellos tengan una buena familia.
 tipo para una buena familia.
  • Respeto
  • Amor
  • Comprención               
  • Responsabilidad
  • Unión
  • Dialogo
  • paciencia
Esto es mi penser de lo que la familia debe de  tener para tener una buena relación con todos lo miembros de la familia.



Mi pequeña y gran familia, son lo mas importante en mi vida, porque tengo su cariño y apoyo, y esto es fundamental para mi y mi enfermedad. Echo mucho en falta a mi abuela, que siempre ejerció el papel de madre, nos educo, nos mantenía y nos enseño a valernos por nosotros mismos.
Pasados los años, conocí a mi actual pareja, eramos grandes amigos, nos divertíamos mucho en la residencia, donde estuve ingresada un año, y por fin con el tiempo, nos enamoramos. Decidimos vivir juntos, ya llevamos 5 años. El me ayudo a creer de nuevo en el amor, me siento muy afortunada.
No puedo dejar de pensar en su familia, que desde el primer momento, me quisieron y aceptaron, con mi discapacidad. Os quiero un montón!!
 



También forman parte de mi familia, otras personas, que cuidaron de mi medio año hasta que tuve plaza en dicha residencia. Me alimentaron, me daban mi medicación, y cuando me desvanecía, y yo despertaba, allí estaban, a mi lado. Gracias, por cuidar de mi como a una hija mas.
Tampoco me olvido de mis amigos, pocos han quedado en el camino, y nuevos que he ido conociendo, por supuesto incluyo a stop estigma. A todos gracias por estar a mi lado.
Todos los nombrados, sois mi familia, porque siempre estáis ahí, para las alegrías y las tristezas. Y es que, al final, aunque la enfermedad sea crónica, y para siempre, con un poco de medicación adecuada y mucho amor, el cariño puede ser la dosis mas eficaz.!!!















miércoles, 18 de mayo de 2011

La cococola


¿Te has preguntado alguna vez por qué la Coca-Cola siempre se presenta con una sonrisa? Porque te emborracha. Aunque ya hace casi cien años que quitaron la cocaína de la fórmula ¿y sabes por qué? porque era innecesaria.
En los primeros 10 minutos: 10 cucharaditas de azúcar entran en tu sistema digestivo (el 100% de la cantidad diaria recomendada) lo único que impide que vomites debido a tanto edulcorante es el uso del ácido fosfórico, que disimula el sabor permitiéndote digerirlo.
A los 20 minutos:
Tus niveles de azúcar se disparan, causando que aumente la insulina. Tu hígado responde transformando todo el azúcar que encuentra en grasa (y hay mucho azúcar en tu organismo en este preciso instante).

A los 40 minutos: Se completa la absorción de cafeína. Tus pupilas se dilatan, tu presión sanguínea se eleva, y como respuesta tu higado introduce más azúcar en tu torrente sanguíneo. Los receptores  de tu cerebro se bloquean para evitar el adormecimiento.
A los 45 minutos:
Tu cuerpo aumenta la producción de dopamina, estimulando los centros de placer de tu cerebro. Básicamente, así es como actúa la Heroína.
A los 60 minutos:

  • El ácido fosfórico bloquea el calcio, zinc y magnesio en tu intestino grueso, acelerando tu metabolismo. Además, las altas dosis de azúcar y edulcorantes artificiales aumentan la eliminación de calcio mediante la orina.
  • Las propiedades diuréticas de la cafeína hacen efecto (tienes que ir al servicio). Éste es el momento en que expulsas el calcio, magnesio y zinc que debería ir dirigido a tus huesos, así como también sodio, elactronicos y agua.
  • Mientras decae la fiesta dentro de tu organismo, termina el chute de edulcorantes y empiezas a notar la falta de azúcar, con lo que te pones irritable o depresivo. Ahora mismo has, literalmente, meado toda el agua que contenía la bebida, pero no sin antes acompañar la expulsión de valiosos nutrientes que tu cuerpo podría haber empleado para cosas como hidratarte o construir huesos y dientes más fuertes.

Un par de horas después vendrá el bajón de la cafeína (algo menos si eres fumador). Pero, eh, tómate otra Coca-Cola, ¡es la chispa de la vida!
Postdata: La Coca-Cola en sí no es el enemigo, sino la combinación de elevadas dosis de azúcar, cafeína y ácido fosfórico, algo común en casi todas los refrescos gaseosos.
Conclusión personal: La próxima vez que te miren con cara rara por pedir una cerveza a las 12 de la mañana, cuéntale esta pequeña historia a tus amigos. Seguro que dejan de darte la lata.













Estar cansado



Una actitud mental positiva, el ejercicio regular, una respiración serena y otros hábitos saludables nos devuelven la vitalidad.
El ritmo de vida alienante y vertiginoso conduce primero a una tensión nerviosa sostenida, que en ciertos momentos se hace intolerable. Si el problema persiste y no se hace nada para remediarlo, llega una sensación de inquietud ante la amenaza de que algo malo va ocurrir. Finalmente aparece una tristeza infinita que paraliza, quita las fuerzas y toda ilusión.
Estrés, ansiedad, y por último depresión. Este es el círculo vicioso que, según los expertos en la mente humana, domina la existencia de buena parte de la población urbana de los países occidentales. Muchas veces este ciclo recomienza una y otra vez, porque al recuperarse del episodio depresivo, la persona vuelve a las actitudes y comportamientos que la han estresado.
Consecuencias del desgaste físico, emocional y mental son el cansancio y desgano permanentes. Para aliviarlo, ayudando de paso a un estilo de vida más saludable que erradique las raíces del problema, los expertos aconsejan incorporar una serie de hábitos, actividades y técnicas que despiertan la vitalidad natural.
Según explica la psicóloga clínica Laura García Agustín, directora del Centro Clavesalud de Madrid, “la persona que sufre cansancio o falta de energía debe aplicar unas autoayudas básicas para aliviar y prevenir su estado, las cuales se dirigen a cuidar el organismo a nivel mental, motor y fisiológico, y deben aplicarse como un estilo de vida”.


“Para eliminar la fatiga hay que poner y mantener el organismo en plena forma, a nivel de emociones, pensamientos y comportamiento”, señala la experta. Lo primero es cuidar la alimentación, incluyendo o aumentando el consumo de frutas y verduras frescas, para contar con más vitaminas en el organismo.
Para “cargar las pilas”, García Agustín recomienda regular los períodos de actividad y reposo, aumentando el movimiento físico y tratando de dormir de manera regular. “Además, hay que efectuar las tareas cotidianas con una actitud mental positiva, aunque no apetezcan, porque la práctica continuada es un tónico para el estado de ánimo positivo, aunque suponga un esfuerzo”.
Según la experta, “desarrollar actividades gratificantes que permitan distraerse y pasarlo bien, que aporten una satisfacción personal y posibiliten “mimarse” también alivian la fatiga.
Además, la psicóloga aporta una serie de técnicas muy sencillas para levantar el ánimo, sin estimulantes ni medicamentos, con la ayuda de nuestro revitalizador más poderoso: el cerebro.

Alimente su ánimo. Debemos cuidar nuestro cuerpo, recordando que es lo más preciado que tenemos y que necesita atenciones permanentes para mantenerse en un estado óptimo, porque de lo contrario empieza a fallar y a provocar desarreglos.

Una de las posibles causas de la fatiga son los desarreglos alimenticios, como el abuso de grasas o las deficiencias de vitaminas y sales minerales. Por ello, un gran antídoto contra el la falta de energía consiste en alimentarse bien, aportando al organismo todos los nutrientes que necesita para mantenerse en forma, con un adecuado aporte de vitaminas, proteínas e hidratos de carbono, y un menor consumo de lípidos.

Piense de forma energética. Los pensamientos positivos pueden actuar como un tónico para la vitalidad. Repetir tranquilamente una o varias palabras con tranquilidad, además de apartar los pensamientos extraños que distraen, reduce la presión sanguínea, respiración y pulso, creando lo que los cardiólogos denominan “respuesta de relajación”. Quince minutos de meditación bastan para restaurar la energía que flaquea, pero con el tiempo, quienes meditan con regularidad se sienten menos ansiosos y más vitales. Ver el lado positivo de las cosas, en vez de frustrarte cuando algo sale mal, ayuda a mantener intactos el ánimo y la energía natural.

Evite el desgaste emocional. Un antídoto contra la fatiga consiste en aprender a interpretar las cosas que nos ocurren cada día de manera más realista y positiva, para que nos afecten lo menos posible y su coste emocional sea el menor posible.
Las personas que tienen pensamientos negativos tienden a complicarse la vida, se preocupan en lugar de ocuparse, se hacen un mundo de cualquier cosa, sienten que no pueden afrontar sus problemas, no ponen límites a los demás y evitan las actividades gratificantes, como salir con los amigos o ir al cine; en definitiva, acumulan tensiones que van erosionando su energía vital.
En el trabajo, la familia o las relaciones, hay que practicar actividades, ideas y formas de afrontar los problemas que ofrezcan beneficios, en lugar de aquellas que nos perjudican y desvitalizan.

Póngase en marcha. “Practicar un deporte o actividad física regular, permite al organismo mantenerse en forma —señala la experta—. El cuerpo de muchas personas está agotado o debilitado porque no se lo utiliza. Los deportistas no tienen problemas de astenia porque cargan continuamente sus pilas a través de la actividad física. El cuerpo es como un coche, funciona con una energía limitada: si no la reponemos, a través del ejercicio, la dieta, y una buena actitud mental y emocional, esa energía se agota o escasea, haciendo que el coche funcione mal. Ejercitarse con regularidad tres veces a la semana durante 30 minutos cada vez, basta para darle buen un empujón a nuestra energía natural”.


 


Aprenda a respirar mejor. Una de las causas de falta de energía que se pasan más menudo por alto es una mala respiración. Las personas que respiran de manera poco profunda y muy rápida se fatigan con facilidad porque su organismo recibe menos oxígeno. ¿La solución? Tomar y expulsar el aire lentamente y a un ritmo constante a través de la nariz, expandir el abdomen y mantener el pecho bajo con cada hálito. Así, se utiliza mejor el diafragma y puede disfrutar mejor de una de los grandes regalos de la Naturaleza: los paseos al aire libre.

Duerma como un niño.hambre, ni ingerir una comida muy pesada o copiosa antes de irse a la cama, hay que usar un colchón cómodo, aunque no demasiado blando, y evitar que lleguen ruidos o luz en exceso al dormitorio. Tampoco conviene trabajar hasta última hora ni efectuar antes de dormir tareas que requieran concentración.


 

Huya de los ladrones de energía. Si quiere mantener su vitalidad, evite llevar un ritmo de vida acelerado que le obligue a tragar las comidas o recurrir a las comidas preparadas, así como comer en exceso, y consumir tabaco y alcohol, y abusar del azúcar, la miel, los dulces, caramelos y pasteles, todos factores que fomentan el cansancio, por distintos mecanismos.
Tomar café como estimulante tampoco es conveniente, porque produce la sensación de levantar el ánimo, pero puede afectar el sueño, y dormir mal roba mucha energía. Si reduce el consumo café o lo toma descafeinado recuperará los bríos. 

martes, 17 de mayo de 2011

La gente que esta gordita





¿Qué se siente al estar gorda?, -le pregunté a una amiga muy querida- aprovechándome del cariño y del exceso de confianza que ella siempre me ha brindado, y también con el ánimo no de ofendería ni de lastimarla, sino de apoyarla dándole un buen choque psicológico a sus emociones y a sus intenciones, para con ello hacerla reaccionar, ya que la vi muy entusiasmada y dispuesta, abrir con ansias el refrigerador (nevera), de su propia casa.


Yo esperaba que me contestara agresivamente “No te metas en mi vida” o “¿De qué te sirve saberlo?”, o mínimamente ya en última instancia, muy molesta mi amiga bien pudo haberme contestado: “Qué te importa, déjame en paz”. Pero para mi mayor sorpresa, la respuesta fue un profundo suspiro de su parte y una carita de tristeza que me dolió hasta el alma, tocándome las fibras más íntimas de mi corazón.
Sentí más interés por investigar esta última actitud de mi amiga, que la misma curiosidad mía por su gordura. Descubrí de pronto que al parecer una cosa llevaba hacia la otra de la mano, y para ello tuve que ponerme en su lugar y volver a preguntarle: “Anda dime, no seas gacha: ¿Qué se siente estar gorda?”
-Está bien, te lo voy a decir si me prometes dos cosas.- Me contestó.


1.- Que no te rías de mí.
2.- Y que me dejarás decírtelo como yo quiero hacerlo sin que te espanten mis palabras.
¡Adelante, prometido! –le autoricé solemnemente-
Y esta fue su respuesta textual que traduzco fielmente aquí y ahora para todas ustedes amigas queridas de TodaMujerEsBella.com.
Cuando estás gorda:
  • Te sientes una cerda inmunda.
  • No soportas verte en el espejo y mucho menos en los cristales de los aparadores de las tiendas.
  • La comida es lo único que te hace sentir feliz.
  • Lo que menos quieres es que la gente que no has visto en años vean en lo que te has convertido y prefieres esconderte o poner mil pretextos para evitar salir o encontrarte con ellos.
  • No puedes aceptarte tal y como eres, no te amas a ti misma, no te soportas ¡te odias!
  • Vives en un mundo rodeado de burlas, soledad y tristeza.
  • No tienes amigos.
  • No tienes pareja.
  • Te sientes abandonada a tu propia suerte.
  • Vives en un cuerpo falso que no te permite ver tu verdadero yo.
  • Te sientes la mujer más fea del mundo.
  • Sientes que pasas desapercibida para el mundo entero, donde puedes gritar y nadie te escuchará.
  • Mueres de envidia al ver a una mujer delgada y te sientes inferior a ella.
  • No te dan ganas de hacer ningún tipo de actividad física por el dolor y el cansancio en todo el cuerpo y por que sientes que se te va la vida por falta de aire.
  • Cuando vas a comprar ropa nunca encuentras lo que buscas y si encuentras, tienes que conformarte con lo que te ofrecen y además re-fea la pinche ropa.
  • Odias que te tomen vídeo cámara y fotografías de cuerpo completo
  • Prefieres vivir aislada que salir con “tus amigos” si es que los tienes

Se siente horrible estar gorda… ¿contenta?”
No; por supuesto que no me quedé satisfecha con esa respuesta tan llena de amargura, de dolor emocional, de descontento, de ironía, de coraje, de impotencia, de rabia, de tristeza y de desesperación de una mujer gordita, que siempre ha sido la amiga más fiel y la más cariñosa de este mundo conmigo.
Amigas queridas:
¿Les gustaría enviarle algún mensaje a mi amiga “la gordita triste”?, ella nos lee periódicamente y estoy segura de que entre todas podremos ayudarla de alguna manera. ¿Les parece amigas?






Este vídeo que os pongo no tiene nada que ver, con lo que e puesto, es que me gusto la película.











sábado, 14 de mayo de 2011

Ser envidioso



QUÉ ES LA ENVIDIA Y QUIÉN ES EL ENVIDIOSO?? Existe envidia cuando queremos lo que tiene otro. Cuando tenemos un pronunciado complejo de inferioridad, de inseguridad y de disconformidad con nuestro ser y con todo aquello que tenemos. Lo que tenemos resulta poco. No nos hace feliz. Somos envidiosos cuando nuestras mentes no gozan de pleno estado de salud mental y no somos felices con nuestros logros, porque nunca nos conformamos con lo que nos ha dado la vida; con el sendero que elegimos transitar o con lo que nos ha tocado ser en este mundo en el cual hemos de vivir. Desarrollamos nuestra envidia molestando a otros, deseándoles el mal, riéndonos o regocijándonos cuando al otro le va mal en lo que hace. Algunas personas ya nacen con la característica tan peculiar— pero ampliamente compartida por otras en este mundo— de ser envidiosas. Aunque tratemos muchas veces de ocultarlo, o de eludirlo, ya sea por vergüenza a quedar desprevenidamente descubiertos por aquellos que están en nuestro círculo familiar, de amigos, o en el laboral, ser envidioso es algo detectable. Sentimos envidia cuando vemos que nuestro vecino— por describirlo así, puesto que podría ser tranquilamente una persona allegada— consigue un empleo mejor remunerado que el anterior, aquel en el que durante 10 años no logró progresar— finalmente un día la vida le sonríe, y le regala un golpe de suerte, en recompensa por su incesante búsqueda. Y es entonces cuando, luego 


de un año de haber trabajado jornadas extenuantes y demandantes bajo un estresante círculo vicioso laboral, repunta en su profesión, logra comprarse una modesta casa por medio de un pequeño crédito bancario, y consigue formar una familia. Pero, como si esto fuese poco para la envidia del envidioso, nuestro vecino, además, se desarrolla en un hermoso y sano círculo de personas de iguales características, las cuales sienten que, aunque es poco lo que tienen, Dios o el mundo, o las vueltas de esta vida le han facilitado todo y, agradecidas, han aprendido a valorar lo que con su esfuerzo y devoción han obtenido. Y es por dicha razón, que respetan sus logros y son conscientes de sus limitaciones al igual que el aquí llamado “vecino”. Pero, como si ésto fuera poco para contribuir con la perforación de la úlcera del envidioso , este vecino es solemnemente  aceptado por sus semejantes, querido por sus amigos, compañeros de trabajo, pero es incisivamente y silenciosamente odiado y maldecido por el envidioso, quien siempre estará cerca para decirle: 

“¡Y bueno, en todo no te puede ir bien! ¡Era hora de que te equivocaras! ¡No puede ser que siempre te vaya bien cuando no te lo mereces!”. Es ahí cuando el “vecino” se dará, quizás prematuramente o tardíamente, cuenta de que, la persona que le rodeaba, no es más que un nido de víboras esperando para arremeter contra él y alborozarse de su desdicha y, por lo tanto, decidirá tomar otro camino que lo mantenga alejado de la lengua viperina del envidioso. En la vida, tal como si fuese una prueba necesaria por la que deben pasar los seres humanos, debemos enfrentarnos a varios tipos de envidiosos: tenemos el envidioso hipócrita, que es aquel que siempre festeja lo que hace el otro haciendo una sonrisa de oreja a oreja y soltando carcajadas cuando el otro, sin saberlo, le cuenta de sus logros, de su progreso, de sus planes mediatos e inmediatos, y de su óptima salud mental y física, y el envidioso responde haciendo gestos que, hipócritamente, provoca para mantenerse cerca de la persona. Tenemos el envidioso copión, que es aquel que nos imita pero, sin embargo, todo le sale mal o contrario a sus expectativas. 


Tenemos el envidioso engreído compulsivo, que es aquel que nunca ha logrado nada pero que miente acerca de lo que tiene, compró o adquirió para superar a la otra persona. Tenemos el envidioso curioso, que es aquel a quien solamente le interesa saber todos los pormenores de nuestras vidas; nos pregunta acerca de cómo compramos el auto, por ejemplo, cuánto lo pagamos, de dónde sacamos el dinero, si lo robamos porque le parece imposible que hayamos podido ahorrar para invertir en algo provechoso. Tenemos el envidioso de doble cara y de doble discurso, que es aquel que nos alaba cuando está en compañía nuestra pero que, cuando se va, y visita a otra persona, habla a nuestras espaldas, y crea todo un panorama que no se condice con la realidad de nuestras vidas pero, como si le pareciese poco, le cuenta a la otra persona que somos excremento, y en consecuencia la otra persona incorpora el mismo concepto acerca de nosotros, pero el envidioso, cuando vuelve a nuestro hogar, o al círculo donde nos movemos, nos continúa hipócritamente alabando y pone en práctica el mismo procedimiento empleado con la otra persona. 


Pero, si somos personas inteligentes, no tenemos por qué, ni di qué, ni para qué caer en sus andanzas, entredichos y controversias puesto que todo se magnetiza negativamente sobre nuestros cuerpos y sobre nuestra mente y, por lo tanto, toda nuestra energía positiva se malgasta y se negativiza, como resultado de seguir el mal camino del envidioso. Aprendamos, sigilosamente, a detectar a aquellas personas que sólo quieren nuestra desdicha, nuestro deshonor, nuestro tropiezo y nuestra desaparición como personas buenas, honradas, solidarias, generosas, e innatamente equipadas con un alto potencial de inteligencia, de madurez mental, y de autosatisfacción por lo que somos.














viernes, 13 de mayo de 2011

La vejez



El envejecimiento de la población es un fenómeno relativamente nuevo en la historia de la humanidad. Es un reto que hay que afrontar, en nuestros días es posible llegar a viejos y hay que envejecer correctamente. Sin embargo la vejez se contempla vulgarmente como una realidad que afecta a una parte de la población. Los viejos se configuran como una categoría independiente del resto de la sociedad.
Nos encontramos con distintas concepciones de vejez. Hay una vejez cronológica que en realidad se basa en la edad del retiro del ámbito laboral, entonces decimos que a partir de los 65 años se es viejo.
Existe una vejez funcional que utiliza viejo como sinónimo de incapaz o limitado. Esto es erróneo pues la vejez no significa incapacidad y hay que luchar con la idea de que el viejo es funcionalmente limitado.
La vejez como cualquier otra edad posee su propia funcionalidad, las barreras a la funcionalidad de los ancianos surgen con frecuencia de las deformaciones y mitos sobre la vejez más que de reflejos de deficiencias reales.
Pero si queremos encontrar una concepción de la vejez más equilibrada, podemos reconocerla como una etapa vital, basada en el reconocimiento que el transcurrir del tiempo produce efectos en la persona, la cual entra en una etapa distinta a las vividas anteriormente, semejante a otras etapas vitales como pueden ser la niñez, la adolescencia. La vejez constituye una etapa más de la experiencia humana y por lo tanto puede y debe ser positiva y de desarrollo individual y social.
La Gerontología es de interés para toda las sociedades. Para el que envejece y para el profesional que le ayuda a envejecer correctamente. Se desarrolla como una nueva dimensión de varias ciencias y de varias profesiones, sobre todo en el campo de lo social y de la salud. Cada una define la vejez desde sus puntos de vista y tienden cada vez más a trabajar en equipos interdisciplinarios para trascender lo más posible las perspectivas propias de cada especialización. Solamente con la complementariedad de las diversas disciplinas podremos englobar la totalidad de estos fenómenos y descubrir su unidad y estructura dinámica.
Generalmente tratamos a los viejos como niños, escuchamos sus preocupaciones como pueriles. Sin embargo una buena relación con ellos tendría que permitirles ser mas de lo que expresan de si mismos, porque esto les permitiría vivir la relación que tenemos con ellos como una relación de crecimiento. Otro de nuestros errores en el trato con los mayores es esa tendencia a identificar a los ancianos por lo que han sido o hecho: "empleado jubilado de...", "vivía en...", "tiene tres hijos", etc. De esta manera no reconocemos en ellos la existencia de una gran riqueza todavía por expresarse, es como si en sus realizaciones pasadas se agotara su riqueza existencial.
Nos planteamos la necesidad de lograr una definición de la ancianidad desde el punto de vista del principal interesado, del que está envejeciendo. Para mejorar la calidad de vida de los mayores es necesario comprender qué significa ser viejo, cómo se ven los viejos a si mismos y cómo ven su vida.



La capacidad de establecer una relación de calidad con las personas mayores no es el fruto de técnicas ni métodos, es el reflejo de la calidad de ser de aquel que interviene, al igual que el arte de ser viejo depende del modo como una persona se sitúa frente al devenir personal. La vida se desarrolla expresándose, cada anciano debe encontrar su lugar y su modo de expresión y nuestra ayuda desde la Gerontología debe tener como objetivo favorecer a su devenir personal. Aún en tiempo de vejez, el crecimiento personal es posible, porque la personalidad puede aún encontrar cómo expresarse y es la relación interpersonal la que ofrece la posibilidad de comunicación y está en nosotros ofrecerles el terreno donde desarrollarse.
Cuando el adulto mayor llega a nosotros, es importante mantener varias entrevistas que nos permitan aproximarnos a su realidad.,conocer su relación con su familia, comunidad y entorno.
Es fundamental saber con cuanto capital social y relacional cuenta. Recordemos que en la vejez hay un empobrecimiento de la calidad y cantidad de los miembros de la red social ,y que la competencia socio-afectiva y cognitiva está relacionada con estas redes familiares y sociales que la facilitan y potencian. Y está en nosotros armar las estrategias necesarias que le permitan recuperar esas competencias que le darán una mejor calidad de vida.
Está en nosotros ofrecer nuevos modos de participación social, revalorizar las redes familiares y sociales que los arrancarán del anonimato y fortalecerán su identidad.